Tenía a una persona dedicada a confirmar citas. Hoy ya no.
Homeoderma es una clínica de medicina estética. Su agenda se llevaba a mano y alguien se dedicaba a recordarle a cada paciente su cita. Eso no era una molestia: era un sueldo.
Qué cambió
No se cambió de sistema por tener uno más bonito: se cambió porque había una persona haciendo a mano algo que el sistema hace solo.
Los recordatorios salen solos
Por WhatsApp, a la hora que toca, sin que nadie los mande uno por uno.
El paciente confirma sin llamar a nadie
Contesta el mensaje y la agenda se actualiza sola.
Y se agenda sola desde un enlace
El paciente elige el horario que sí está libre, a la hora que sea.
Con todo su historial dentro
Se migró la base completa de pacientes, sus citas y sus conversaciones.
Y lo que sigue
Una vez que la operación del día a día deja de quemarse en tareas manuales, se abre lo demás.
Tarjetas de lealtad en el celular
Sellos y premios que el paciente trae en Google Wallet, sin instalar nada.
Punto de venta y autofacturación
Cobra en mostrador y el paciente saca su factura solo.
Expediente clínico
Notas, recetas y consentimientos, en el mismo lugar que la agenda.
Y sus números, para decidir
Ver qué servicios se venden y qué pacientes vuelven, en vez de suponerlo.
Un sistema extranjero no te puede timbrar. Y te deja solo.
Es mexicano
Hecho aquí, para como de verdad factura, cobra y se audita una empresa mexicana.
Te timbra el CFDI de verdad
CFDI 4.0 timbrado ante el SAT con tu propio sello. No “se integra con”: timbra.
Y no te dejamos solo
Lo configuramos con tus datos, tus folios y tus procesos, y nos quedamos. Ésa es la parte que nadie más hace.